martes, noviembre 08, 2005

Sola


(...) Sobre un arroyo, inclinado crece un sauce
que muestra su pálido verdor en el cristal.
Con sus ramas hizo ella coronas caprichosas
de ranúnculos, ortigas, margaritas, y orquídeas
a las que el llano pastor da un nombre grosero
y las jóvenes castas llaman “dedos de difunto”.
Estaba trepando para coger guirnaldas
en las ramas pendientes, cuando un pérfido mimbre
cedió y los aros de flores cayeron con ella
al río lloroso. Sus ropas se extendieron,
llevándola a flote como una sirena;
ella, mientras tanto, cantaba fragmentos
de viejas tonadas como ajena a su trance
o cual si fuera un ser nacido y dotado
para ese elemento. Pero sus vestidos,
cargados de agua, no tardaron mucho
en arrastrar a la pobre con sus melodías
a un fango de muerte. (...)

Acto IV de Hamlet de Shakespeare
Traducción de Ángel-Luis Pujante





Sola,
sola porque así llegué a este mundo incierto, de otro desconocido
Sola vivo en el recuerdo de lo que nunca he vivido
Sola transito, porque sola respiro
Sola,
y mientras, alguien me mira,

Sola, para sola seguir mi camino
Como la Ofelia desgreñada
Sola me vuelvo un día al mundo desconocido,
Sola nací y muero

No hay comentarios: